Nutrientes fundamentales en la dieta del corredor (III)

10172781_841130015900342_6813320770127988734_n

Necesidades lípidas

Las grasas representan el mayor depósito de carburante del organismo, ya que pueden almacenarse de forma ‘ilimitada’. Como ya se ha dicho, su importancia depende de la intensidad del ejercicio.

El entrenamiento aumenta la capacidad del musculo esquelético para utilizar grasas como gasolina. Esto permite un ahorro para los depósitos de glucógeno, lo cual permite desplazar el punto de agotamiento en las carreras de larga distancia.

La utilización de acidos grasos como combustible puede ser utilizado como máximo de un 50-60% de la energía total. La respuesta hormonal del ejercicio que provoca un aumento en la oxidación de esas grasas durante la recuperación hace que aumente este total.

Los lípidos además, son necesarios para la realización de importantes funciones en el organismo. Aportan acidos grasos esenciales (no sintetizables) y vitaminas liposolubles. Además, tienen la función de protección mecánica frente al impacto y contribuyen al aislamiento térmico. Sin embargo, los efectos negativos de las dietas ricas en grasa son bien conocidos.

Es recomendable que el deportista tenga una dieta en que las grasas no superen el 30% del aporte energético total, baja en grasas saturadas, hidrogenadas y priorice la ingesta de grasas monoinsaturadas (aceite de oliva)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s